Descubre la fascinante historia del creador de Picard y su increíble trayectoria

Picard es hoy sinónimo de congelados en Francia. La enseña de fachadas azules no siempre vendió platos preparados ni verduras congeladas. Su historia comienza con un oficio desaparecido: la fabricación y entrega de bloques de hielo natural.

De bloques de hielo alpino al congelador doméstico: la prehistoria de Picard

Antes de los refrigeradores, conservar alimentos frescos suponía comprar hielo. En 1906, René y Gaston Bajante fundan Les Glacières de Fontainebleau, una empresa que modela panes de hielo provenientes de los Alpes y los revende a particulares y comercios de la región parisina.

La familia Picard compra esta sociedad en 1920. Durante varias décadas, la actividad permanece igual: proporcionar frío en forma de bloques. La empresa toma oficialmente el nombre de Picard en 1962, en el momento en que sus propietarios se orientan hacia la venta de congeladores domésticos, un equipo que aún era raro en los hogares franceses.

Este giro merece que nos detengamos. Pasar del hielo alpino al congelador es anticipar un cambio en la sociedad. Las familias se equipan progresivamente, y la demanda de bloques de hielo se desploma.

En lugar de desaparecer con su mercado, la familia Picard cambió de oficio sin cambiar de sector. El hilo conductor sigue siendo el frío, pero el producto vendido es radicalmente diferente. Un retrato detallado traza el recorrido de el creador de Picard en Madame Gertrude, con hitos cronológicos precisos.

Armand Decelle y la apuesta del congelado por correspondencia

Manos de un emprendedor sosteniendo un embalaje retro de productos congelados Picard sobre un escritorio cubierto de documentos de archivo

En 1973, un empresario especializado en conservas alimentarias, Armand Decelle, compra Picard. Esta compra constituye el verdadero punto de inflexión comercial de la enseña. Decelle no se limita a vender congeladores. Lanza la venta por correspondencia de productos congelados, con una docena de empleados y cinco furgonetas de entrega.

¿Por qué la venta por correspondencia? En esa época, los grandes supermercados comienzan a ofrecer congelados, pero los estantes son poco diversificados y la calidad variable. Decelle apuesta por la entrega a domicilio para diferenciarse de los circuitos clásicos. El cliente recibe un catálogo, hace su pedido por teléfono y le entregan en casa.

Un año después, en 1974, la primera tienda Picard abre sus puertas. El modelo híbrido (venta directa y entrega) permite llegar a dos tipos de clientela: aquellos que quieren elegir en la tienda y aquellos que prefieren que les entreguen. Este enfoque dual sigue siendo un pilar de la enseña hoy en día.

El modelo sin marca blanca: Picard no fabrica nada por sí mismo

Un aspecto a menudo desconocido de Picard merece una explicación. La enseña no posee ninguna fábrica. No fabrica ninguno de sus productos. Picard funciona como un contratista: la empresa diseña las recetas, redacta los pliegos de condiciones y luego confía la producción a subcontratistas especializados.

Este modelo se asemeja al de algunas marcas de moda o deporte que no poseen sus propios talleres. La ventaja es doble:

  • La flexibilidad: Picard puede cambiar de proveedor si la calidad disminuye, sin tener que cerrar una línea de producción.
  • La concentración en el producto terminado: los equipos internos se centran en el diseño, la selección de ingredientes y el control de calidad, no en la gestión industrial.
  • El control de los costos fijos: sin fábrica que mantener ni máquinas que amortizar, la empresa reduce sus cargas estructurales y destina más presupuesto al desarrollo de nuevas referencias.

Esta elección estratégica explica en parte por qué Picard renueva su catálogo con tanta frecuencia. La enseña puede probar nuevas recetas sin una pesada inversión industrial.

Compromisos éticos recientes y malla territorial en 2025-2026

El legado del fundador se prolonga en las decisiones contemporáneas de la enseña. Dos evoluciones recientes ilustran esta continuidad.

En el plano ético, Picard ha cesado sus aprovisionamientos de muslos de rana de Indonesia, tras investigaciones de ONG (notablemente PETA) que documentan la crueldad de los métodos de captura y sacrificio, así como sus impactos ecológicos. Este tipo de decisión modifica concretamente la oferta en tienda y refleja una creciente consideración de las expectativas sociales.

Hombre frente a una fachada histórica de una tienda Picard en una calle adoquinada parisina bajo un cielo nublado

En el plano geográfico, la expansión no se ralentiza. La enseña ha abierto en julio de 2026 una undécima tienda en Calvados, en Colombelles cerca de Caen, en 228 m² de superficie de venta. Se han anunciado otras aperturas en ciudades medianas como Bron o Aire-sur-l’Adour.

Esta estrategia de malla territorial prolonga el proyecto inicial de Les Glacières de Fontainebleau: llevar el frío lo más cerca posible de los hogares, incluso en áreas que no cuentan con la oferta alimentaria de las grandes metrópolis. El producto ha cambiado, el principio sigue siendo el mismo.

Cambios de propietarios y estabilidad de la marca Picard

La enseña ha experimentado varios cambios de accionistas desde la compra por Armand Decelle. Fondos de inversión han sucedido en el capital, con estrategias a veces controvertidas. El fondo Lion Capital, por ejemplo, ha estado asociado a controversias sobre la gestión financiera de la empresa.

Lo que sorprende en esta sucesión de propietarios es la notable estabilidad de la identidad de marca. El nombre no ha cambiado. El posicionamiento (congelados de calidad superior, sin marcas de distribuidor competidoras en los estantes) tampoco. Las tiendas mantienen su formato compacto y su código de color azul.

Para una empresa que ha atravesado más de un siglo de existencia, varias guerras, la revolución del frío doméstico y múltiples adquisiciones, esta constancia no es un detalle. Revela un activo que los diferentes propietarios han preservado: la confianza del consumidor francés hacia el nombre Picard.

La historia de Picard no es la de una sola persona ni de un único momento fundacional. Es una sucesión de apuestas técnicas y comerciales, del hielo de los Alpes a los congelados entregados a domicilio, impulsadas por diferentes líderes pero reunidos por una misma intuición: el frío es un servicio antes de ser un producto.

Descubre la fascinante historia del creador de Picard y su increíble trayectoria